lunes, 24 de noviembre de 2008

coming soon

14 comentarios:

jmramirezu dijo...

La huella ecológica es un indicador agregado definido como «el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida». Su objetivo fundamental consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, comparado con la biocapacidad del planeta.

Anónimo dijo...

eso esta en wikipedia

Anónimo dijo...

JUAN PABLO ROMERO SANCHEZ C.I20581033..

Los tantos siglos de explotación de nuestros recursos naturales, principalmente por el sistema capitalista y por otroras países socialistas, quienes en alguna medida emularon los modelos occidentales de desarrollo científico-tecnológico, de extracción y dominación de los recursos naturales, no entendieron, como lo veremos más adelante, que la variable ambiental en los procesos de desarrollo de las fuerzas productivas reclamaría perennemente su espacio básico de interacción y acción para el avance de las nuevas sociedades que estamos obligados a crear y consolidar sobre la base del nuevo socialismo del siglo XXI.

Este, como norma de la nueva producción social que aceleradamente se trata de construir en Venezuela inspirado en las misiones, endogeneidad, en los procesos generados por la economía social y solidaria, en la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, entre otras cosas, además de caminar hacia la igualdad social y la justa distribución del ingreso, debe avanzar con el agregado de una democracia ecológica, la cual hasta ahora no ha sido lo suficientemente explícita en el grueso accionar de la revolución bolivariana. A pesar de que en este proceso de cambio social, la participación de las comunidades organizadas es transversal a todo el accionar del avance social y económico, también la participación es la base de entender la verdadera dinámica ambiental y sus implicaciones políticas y sociales.

Entendemos y no perdemos la esperanza revolucionaria, que en los inéditos procesos de participación que se gesta en la población venezolana, se valorará y brotará su racionalidad ambiental haciendo el esfuerzo en no depender de los mercados globales y avanzar en su auto organización con los elementales criterios de sustentabilidad. Desde esta perspectiva estamos convencidos surgirá la justicia como pilar de una organización social en la que se le da a cada persona, familia, comunidad de acuerdo con sus necesidades y no según sus ambiciones.

Es necesario en nuestra sociedad venezolana que aprendamos a valorar los distintos momentos de derroche que comúnmente practicamos en nuestras casas, cocinas, trabajos, carros, compras, manifestaciones, concentraciones que apuntalan al sistema que, entre otras cosas, no es más que mantener y sostener la american way of life (producir, consumir y botar) en nuestra sociedad revolucionaria. No se trata de copiar ningún modelo societario de los establecidos, ni tampoco desmejorar las condiciones y los avances en lo que se refiere a la calidad de vida que hemos obtenido y aspiramos.

En materia de consumo y uso de los recursos naturales, creemos se trata de cómo poder lograr el mejor uso de los recursos haciendo uso de lo mínimo para alcanzar lo máximo con un gasto pequeño. Es cubrir racionalmente las necesidades esenciales humanas desde la perspectiva del desarrollo sustentable.


La Huella Ecológica.

De los avances que los movimientos sociales ambientales nos han proporcionado y nos han dado ha entender, es que esta amercian way of life la podemos medir con “la huella ecológica”, (HE) y de ella valorar el cumplimiento de nuestras necesidades esenciales. Este instrumento de contabilidad, desarrollada por Wackernagel y Rees (1996), indica la cantidad de tierra y agua que son requeridas para sostener a una población humana, en otras palabras, mide el consumo que un país (o ciudad o comunidad o individuo) hace de la naturaleza: cuánta tierra y agua ocupa para producir todo lo que consume y para absorber todo lo que desecha en su estilo de vida.

La HE es la sumatoria de la superficie de tierra ecológicamente productiva utilizada para:
• el consumo de energía fósil (expresada en la tierra requerida para absorber el CO²).
• construcciones (tierra degradada).
• jardines (producción casera de flores, frutas y vegetales).
• producción agrícola y pecuaria.
• pasturas para producción de lácteos, carne y lana.
• utilización de los bosques.

Actualmente a cada persona le corresponden 2 Hás para satisfacer sus necesidades. Se estima que para el año 2050 si la población humana alcanza los 10.000 millones corresponderán 1.2 Há/per cápita. La huella ecológica de los 6 billones de seres humanos que habitan el planeta es actualmente 30% más de todos los recursos que existen. Desde hace 35 años hemos venido utilizado el 100% de la capacidad de nuestros recursos naturales. Estamos sobrepasando la capacidad ecológica de la biosfera. Se mantiene una sobre utilización de los recursos naturales.

Observemos un ejemplo que tiene que ver con nuestra dinámica social y productiva. En términos de energía y degradación ambiental un venezolano consume 2463Kg (equivalentes de petróleo) y emite 5,2 TM de CO²(incluye tazas deforestación) Centeno 2000; tanto que un Nigeriano consume 722 Kg mientras emite 0,3TM. Afirmamos un venezolano consume más energía y libera más carbón que un nigeriano. La HE de un venezolano es de 4.0 y la de un nigeriano 1,0, es decir, un venezolano requiere 4.0 Has para conservar su estilo de vida y el nigeriano 1,0. Se observa un injustificado derroche de recursos naturales del venezolano con respecto al nativo del África.

Integrando los distintos valores que muestra la HE, el uso de energía y el producto nacional bruto per capita de los países, nos permiten inferir y realizar distintas valoraciones, resultando obvio entender las disparidades y desequilibrios entre los intercambios que se vienen dando entre países. Se entiende que muchos países capitalista, siguen exportando la capacidad ecológica de otros países. Continuamos con el agotamiento progresivo de nuestras bases materiales fundándose como las razones legitimas de las nuevas guerras que se nos avecinan por recurso naturales, como; el agua, la biodiversidad y la energía.
El capitalismo seguirá ejerciendo presión por usurpar y extraer más los recursos naturales. El nuevo socialismo del siglo XXI, además de racionalizar los recursos naturales y preservar sus bases materiales para las generaciones el futuro, también deberá aunarse a la protección y defensa de los mismos, como lo vienen haciendo los movimientos sociales frente la vorágine mercantilista neoliberal.

En la discusión del socialismo del siglo XXI no podemos excluir la inmensa gama de exigencias sobre los valores que vienen movilizando los movimientos sociales. Estos, a nivel mundial, son los responsables de una toma de conciencia sobre la explotación irracional de los recursos naturales, la degradación ambiental, la pérdida de los valores culturales y la destrucción de prácticas tradicionales. De la misma manera existe todo un debate sobre la desigual distribución de los costos ecológicos del crecimiento económico, la pobreza y la participación social en la gestión de los recursos en las comunidades. Como también en dichos movimientos existen propuestas frescas sobre los distintos procesos sociales de innovación tecnológica y organización productiva para la autogestión económica de sus recursos; sobre la reestructuración del Estado y la participación ciudadana en la organización institucional y en el proceso de toma de decisiones.

La endogeneidad ambiental.

Una de las ventajas que los movimientos sociales les lleva a los partidos políticos de izquierda de estirpe o no revolucionaria, es que los primeros han sabido situar sus luchas contra la exclusión social como sus trabajos en la clara disposición a los principios de sustentabilidad.

La dirigencia de izquierda revolucionaria es tímida y precaria, rehuye el debate ambiental con profundidad y acierto. En algunos espacios pueden utilizarlo a su conveniencia para después rechazarlo o aislarlo. No encontramos un debate fresco, transparente, formativo y unitario en relación a los dramáticos problemas ambientales que vivimos, haciéndose fácil su evasión.

Los revolucionarios y sus ideólogos del nuevo socialismo del siglo XXI no podrán evadir la temática ambiental, por cuanto allí en su esencia radican las bases materiales de todo lo nuevo que deseamos y aspiramos crear por y para las nuevas sociedades justas, ambientales e igualitarias que seguimos soñando y empeñados en construir.

Así mismo otra exigencia a los cuadros socialistas, es que deben, tocar fondo con criterios, juicios y nuevos razonamientos que se han venido haciendo hacia los movimientos sociales. Por ejemplo; se ha dado el caso en muchos dirigentes de izquierda de ubicar espacios consolidados de lucha agroecológica internacional, como plazas controladas por las transnacionales de los agroquímicos y de la transgénia. Acá no sólo se banalizan los avances de esta ciencia popular, también se expresa un diversionismo ideológico propios de dicha dirigencia y de su ignorancia supina, ante los logros del Movimiento Sin Tierra de Brasil, del Pelum del Africa, del Movimiento Agroecológico Latinoamericano en toda la Patria Grande, de Vía Campesina en todo el mundo, organización que es capaz de movilizar millones de campesinos por la consigna “globalicemos la lucha globalicemos la esperanza”.

Conteste a la carta de principios del Foro Social Mundial, en el proceso revolucionario venezolano ha insurgido la razón paradigmática de la endogeneidad o el desarrollo endógeno como un atributo del desarrollo sustentable. Es necesario, una vez más, reiterar que lo endógeno en esencia es ambiental. Exige la concreción de acciones que han de superar las contradicciones tecno-políticas que el proceso revolucionario ha venido sosteniendo de cara al nuevo socialismo. Por ejemplo: para recuperar, proteger y mantener los sembradíos de café, la preservación de las cuencas hidrográficas son inherentes al manejo, preservación y conservación de la biodiversidad. Ello es contrario a la utilización de los agrovenenos. De los cuales y tantos, con su utilización racional e irracional seguimos beneficiando y consolidando las relaciones económicas oligopolicas concentradas en las empresas transnacionales de los agroquímicos y transegnia.

En otra dimensión diferente, nuestro proceso revolucionario debe parar de inmediato los múltiples y severos problemas de salud pública que nuestras familias campesinas están acarreando por la contaminación de agroquímicos en los acuíferos, suelos y alimentos a lo largo y ancho del territorio nacional.

Anónimo dijo...

La huella ecológica

La huella ecológica se trata de un concepto que mide la superficie necesaria para producir los recursos consumidos por un ciudadano y para absorber los residuos que genera.

La media de la huella de 2,85 hectáreas/persona (ha/p).

En la actualidad los seres humanos estamos consumiendo el 120% de lo que produce el planeta. Lo cual es insostenible. Concretamente, la huella ecológica superó la capacidad de generación de recursos del planeta en los años 80.
Para reducir tu huella ecológica puedes seguir los siguientes consejos:
- Reducir, reutilizar y reciclar los productos.
- Ahorrar consumo eléctrico y agua.
- Generar el menor número posible de residuos.

Anónimo dijo...

[IMG]http://i35.tinypic.com/14uajr9.jpg[/IMG]

Zuliana Maracucha dijo...

Muy bien, me encanta que trabajen juntos, este es el camino para contribuir a mejorar este maltrecho planeta. Ya tiene nota en la actividad de ecologia pero aspiro que sigan aportando sus ideas como profesionales y ciudadanos a favor del ambiente

Zuliana Maracucha dijo...

Hey Zuliana Maracucha es su profesora Leyda Gonzalez

Anónimo dijo...

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica es un indicador ambiental de carácter integrador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana – país, región o ciudad - sobre su entorno, considerando tanto los recursos necesarios como los residuos generados para el mantenimiento del modelo de producción y consumo de la comunidad.




El Cálculo de la Huella Ecológica
se fundamenta en dos simples
hechos. Primero, podemos medir
la mayoría de los recursos que
consumimos y los desechos que
generamos. Segundo, este
consumo y generación de
desechos, pueden traducirse a
las correspondientes áreas de
tierra que cuentan con
productividad biológica
promedio mundial.



La Huella Ecológica en una herramienta que nos ayuda a
analizar la demanda de naturaleza por parte de la humanidad.
La Huella Ecológica de una población determinada es el
área biológicamente productiva necesaria para producir los
recursos que consume y absorber los desechos que genera
dicha población; y dado que los habitantes de cualquier
sociedad utilizan recursos de todo el mundo, la Huella
Ecológica suma y estima el tamaño de las diversas áreas
utilizadas, sin importar el lugar en que se encuentren.
Si representamos las demandas humanas con la Huella
Ecológica, entonces éstas demandas pueden compararse
con la capacidad biológica (representando los suministros
ecológicos) de una región o del mundo. Cuando las
demandas humanas exceden los suministros ecológicos,
disminuye el capital natural (del cual dependen las
generaciones actuales y futuras). A esta situación se le llama
“sobrecarga” o déficit ecológico mundial.
Los cálculos actuales evalúan el consumo por nación de
60 categorías de recursos (incluyendo los productos
primarios, como leche o madera y los productos
manufacturados derivados de estos). Los resultados se
obtienen sumando las importaciones y restando las
exportaciones a la producción nacional.
El uso de recursos y la emisión de desechos se expresan en
hectáreas, que se obtienen mediante el cálculo de la cantidad
de espacio biológicamente productivo necesario para
proporcionar esos servicios utilizando la tecnología actual.
Así tenemos que la Huella Ecológica de un ciudadano
mundial promedio es de 2.9 hectáreas, la de un alemán
promedio de 6.0 hectáreas, y la de un estadounidense
promedio de 12.5 hectáreas.



¿Qué es el déficit ecológico?

Una vez estimado el valor de la huella ecológica, los autores de la metodología calculan las superficies reales de cada tipología de terreno productivo (cultivos, pastos, bosques, mar y terreno urbanizado) disponibles en el ámbito de estudio. La suma de todos ellos es la Capacidad de Carga Local y está expresada en hectáreas por habitante.

La comparación entre los valores de la huella ecológica y la capacidad de carga local permite conocer el nivel de autosuficiencia del ámbito de estudio. Tal y como se indica en la Tabla 3, si el valor de la huella ecológica está por encima de la capacidad de carga local, la región presenta un déficit ecológico. Si, por el contrario, la capacidad de carga es igual o mayor a la huella ecológica, la región es autosuficiente, siempre teniendo en consideración las limitaciones del indicador.

Comparación entre la Huella Ecológica y la Capacidad de Carga.

*Huella Ecológica

-Capacidad de Carga
La región presenta un
déficit ecológico.

*Huella Ecológica

-Capacidad de Carga
La región es autosuficiente.

¿Qué puede aportar la huella ecológica a la sostenibilidad?

A pesar de que la huella ecológica es un indicador que pueda subestima el impacto real de la actividad humana sobre el entorno, y que existe aún importantes limitaciones en relación a su aplicación metodológica y información disponible, hay que destacar las oportunidades que plantea en relación a la estrategia de la sostenibilidad. Hay que destacar entre sus principales potencialidades:

Agregación y simplificación.
Agrupa en un solo número la intensidad del impacto que una determinada comunidad humana ejerce sobre los ecosistemas, tanto por el consumo de recursos como por la generación de residuos.

Visualización de la dependencia ecológica
El progresivo proceso de concentración de la población en sistemas urbanos y globalización de los flujos de materiales y energía dificulta de forma creciente la vinculación por parte de la población del consumo de bienes y energía con el impacto que tienen sobre el medio. La huella ecológica permite definir y visualizar la dependencia de las sociedades humanas respecto al funcionamiento de los ecosistemas del planeta a partir de superficies apropiadas para satisfacer un determinado nivel de consumo. Permite así establecer el área real productiva de la que se está apropiando ecológicamente una determinada comunidad humana, independientemente de que se encuentre más allá de su territorio, distinguiendo así mismo entre las diferentes funciones ecológicas que ejercen los ecosistemas.

Visualización de la inequidad social
La posibilidad de realizar el cálculo para diferentes comunidades humanas o sectores de una misma sociedad con estilos de vida diferenciados permite la visualización de inequidad en la apropiación de los ecosistemas del planeta.

Monitorización del consumo de recursos
Pese a sus limitaciones, la huella ecológica permite hacer un seguimiento del impacto de una comunidad humana asociado al consumo de recursos –entradas del sistema – mediante la actualización del indicador a lo largo de los años

federico sabatino dijo...

Algunas de las soluciones que cada individuo de las sociedades más avanzadas pueden aplicar para controlar la producción de CO2, siempre que sea posible, son:

* Cambiar las bombillas tradicionales por otras de bajo consumo (compactas fluorescentes, o LED's). Las CFL, consumen 60% menos electricidad que una bombilla tradicional, con lo que este cambio reduciría la emisión de dióxido de carbono en 140 kilos al año.
* Poner el termostato con dos grados menos en invierno y dos grados más en verano. Ajustando la calefacción y el aire acondicionado se podrían ahorrar unos 900 kilos de dióxido de carbono al año.
* Evitar el uso del agua caliente. Se puede usar menos agua caliente instalando una ducha-teléfono de baja presión y lavando la ropa con agua fría o tibia.
* Utilizar un colgador/tendedero en vez de una secadora de ropa. Si se seca la ropa al aire libre la mitad del año, se reduce en 320 kilos la emisión de dióxido de carbono al año[cita requerida].
* Comprar productos de papel reciclado. La fabricación de papel reciclado consume entre 70% y 90% menos energía y evita que continúe la deforestación mundial.
* Comprar alimentos frescos. Producir comida congelada consume 10 veces más energía.
* Evitar comprar productos envasados. Si se reduce en un 10% la basura personal se puede ahorrar 540 kilos de dióxido de carbono al año.
* Utilizar menos los aparatos eléctricos; al menos, los encaminados exclusivamente al ocio. Desconectar los aparatos de radio, televisión, juegos, etc. a los que no se esté prestando atención en ese momento.
* Elegir un vehículo de menor consumo. Un vehículo nuevo puede ahorrar 1.360 kilos de dióxido de carbono al año si este rinde dos kilómetros más por litro de combustible (lo mejor sería comprar un vehículo híbrido o con biocombustible).
* Conducir de forma eficiente: utilizando la marcha adecuada a la velocidad, no frenar ni acelerar bruscamente, y en general intentar mantener el número de revoluciones del motor tan bajo como sea posible.
* Evitar circular en horas punta.
* Usar menos el automóvil. Caminar, ir en bicicleta, compartir el vehículo y usar el transporte público. Reducir el uso del vehículo propio en 15 kilómetros semanales evita emitir 230 kilos de dióxido de carbono al año.
* Elegir una vivienda cerca del centro de trabajo o de educación de nuestros hijos.
* No viajar frecuentemente ni lejos por puro placer. Desde hace unos 20 años el hábito de viajar en avión se ha extendido de tal forma, y en ocasiones a precios tan bajos, que las emisiones de gases debidas a los aviones se han incrementado en más de un 200%.
* Revisar frecuentemente los neumáticos. Una presión correcta de los neumáticos mejora la tasa de consumo de combustible en hasta un 3%. Cada litro de gasolina ahorrado evita la emisión de tres kilos de dióxido de carbono.
* Plantar árboles. Una hectárea de árboles, elimina a lo largo de un año, la misma cantidad de dióxido de carbono que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Un solo árbol elimina una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida

ernesto dijo...

Ernesto Cristalino C.I 20582685


La Huella Ecológica en una herramienta que nos ayuda a analizar la demanda de naturaleza por parte de la humanidad.



Calculando la Huella Ecológica

La Huella Ecológica analiza la sustentabilidad de las acciones humanas, utilizando los datos científicos disponibles más confiables; lo que permite a las personas en general, analistas políticos y a los gobiernos medir y manifestar el impacto en los sectores económico, ambiental y de seguridad, originado por el uso que hacemos de los recursos naturales.

La Huella Ecológica de una población determinada es el área biológicamente productiva necesaria para producir los recursos que consume y absorber los desechos que genera dicha población; y dado que los habitantes de cualquier sociedad utilizan recursos de todo el mundo, la Huella Ecológica suma y estima el tamaño de las diversas áreas utilizadas, sin importar el lugar en que se encuentren.

Si representamos las demandas humanas con la Huella Ecológica, entonces éstas demandas pueden compararse con la capacidad biológica (representando los suministros ecológicos) de una región o del mundo. Cuando las demandas humanas exceden los suministros ecológicos, disminuye el capital natural (del cual dependen las generaciones actuales y futuras).

A esta situación se le llama “sobrecarga” o déficit ecológico mundial.
Los cálculos actuales evalúan el consumo por nación de 60 categorías de recursos (incluyendo los productos primarios, como leche o madera y los productos manufacturados derivados de estos). Los resultados se obtienen sumando las importaciones y restando las exportaciones a la producción nacional.

El uso de recursos y la emisión de desechos se expresan en hectáreas, que se obtienen mediante el cálculo de la cantidad de espacio biológicamente productivo necesario para proporcionar esos servicios utilizando la tecnología actual. Así tenemos que la Huella Ecológica de un ciudadano mundial promedio es de 2.9 hectáreas, la de un alemán promedio de 6.0 hectáreas, y la de un estadounidense promedio de 12.5 hectáreas.

La Huella Ecológica de la humanidad excede la capacidad regenerativa de la tierra

En el mundo existen solamente 2.1 hectáreas de espacio biológicamente productivo disponible para cada persona en la Tierra, pero la Huella Ecológica promedio mundial es de 2.9 hectáreas por persona; esto significa que la humanidad está sobrepasando la capacidad ecológica de la biosfera en casi un 35 por ciento. Es decir, tomamos más de lo que la naturaleza nos puede dar.

La biosfera necesita aproximadamente 16 meses para renovar lo que la humanidad consume en un año, lo que trae como consecuencia que el capital natural de la Tierra se esté agotando.

En muchos países, la demanda de capacidad ecológica excede el área biológicamente productiva que tienen disponible. Estas naciones están incurriendo en un déficit ecológico nacional, es decir, que en estos casos, el área del país por sí sola no puede proveer los suficientes servicios ecológicos para satisfacer los actuales estándares de consumo de su población.

Anónimo dijo...

¿Se te ha ocurrido alguna vez preguntarte cuánta naturaleza necesitas para mantener tu estilo de vida? ¿Te gustaría saber cuántas hectáreas y cuánto espacio marino se requiere para generar todo lo que consumes y tiras a la basura?... Bueno, ¡estás a punto de descubrirlo!.

Con la nueva calculadora de la "Huella Ecológica", creada por las organizaciones ecologistas "Earth Day Network" y "Redefining Progress", y que te ayudará a conocer tu impacto ecológico sobre el planeta, a través de un súper test que consta de 16 preguntas - muy fáciles - acerca de tus hábitos de consumo, transporte y vivienda.

Después de responderlas, podrás comparar tu "Huella Ecológica" con la de otras personas y con la capacidad ecológica disponible en este planeta.

También se te informará cuántas hectáreas necesitas para mantener tu ritmo de vida, y cuántos planetas se necesitarían si todos los habitantes de la Tierra vivieran en tus mismas condiciones.

Una advertencia: esta calculadora podría sorprenderte o hacerte pensar. Deberás tomar los resultados con calma... ¡pero sin demasiada calma!.


La expresión "Huella Ecológica" mide cuántas hectáreas ocupa cada persona para mantener su nivel de consumo, y su nivel paralelo de desechos. La Huella Ecológica de los 6 billones de humanos en el mundo es actualmente 30 % más grande que todos los recursos que existen.

Como te darás cuenta, los recursos de nuestro planeta están siendo sobreutilizados. En el mundo sólo existen 2,9 hectáreas de espacio biológicamente productivo disponible para cada ser humano, lo que significa que la humanidad está sobrepasando la capacidad ecológica de la biósfera en casi un 35 por ciento.

¿En palabras simples?... tomamos más de lo que la naturaleza nos puede dar.

El test paso a paso

A continuación te daremos las instrucciones para que realices el test:

1. Debes ingresar al sitio oficial de Earth Day Network, donde se encuentra el test "Ecological footprint quiz".

2. Se desplegará un mapa del mundo, sobre el cual - con un sólo click - podrás elegir tu país y el idioma en que quieres que aparezca el test.

3. El siguiente pasó será contestar la encuesta. La primera parte - "vamonos" - consta de cinco preguntas acerca de tu ciudad, tu edad y tu sexo.

Anónimo dijo...

Daniel Osorio R. 20862913

El cálculo de la huella ecológica es complejo, y en algunos casos imposible, lo que constituye su principal limitación como indicador; en cualquier caso, existen diversos métodos de estimación a partir del análisis de los recursos que una persona consume y de los residuos que produce. Básicamente sus resultados están basados en la observación de los siguientes aspectos:

* La cantidad de hectáreas utilizadas para urbanizar, generar infraestructuras y centros de trabajo.
* Hectáreas necesarias para proporcionar el alimento vegetal necesario.
* Superficie necesaria para pastos que alimenten al ganado.
* Superficie marina necesaria para producir el pescado.
* Hectáreas de bosque necesarias para asumir el CO2 que provoca nuestro consumo energético. En este sentido no sólo incidiría el grado de eficiencia energética alcanzado sino también las fuentes empleadas para su obtención: a mayor uso de energías renovables, menor huella ecológica.

Desde un punto de vista global, se ha estimado en 1,8 ha la biocapacidad del planeta por cada habitante

Anónimo dijo...

El cálculo de la huella ecológica es complejo, y en algunos casos imposible, lo que constituye su principal limitación como indicador; en cualquier caso, existen diversos métodos de estimación a partir del análisis de los recursos que una persona consume y de los residuos que produce. Básicamente sus resultados están basados en la observación de los siguientes aspectos:

* La cantidad de hectáreas utilizadas para urbanizar, generar infraestructuras y centros de trabajo.
* Hectáreas necesarias para proporcionar el alimento vegetal necesario.
* Superficie necesaria para pastos que alimenten al ganado.
* Superficie marina necesaria para producir el pescado.
* Hectáreas de bosque necesarias para asumir el CO2 que provoca nuestro consumo energético. En este sentido no sólo incidiría el grado de eficiencia energética alcanzado sino también las fuentes empleadas para su obtención: a mayor uso de energías renovables, menor huella ecológica.

Desde un punto de vista global, se ha estimado en 1,8 ha la biocapacidad del planeta por cada habitante

Anónimo dijo...

En lo principal y en mi opinion busquen el test de la huella ecologica yo al realizarlo tome un poco de conciencia en cuanto a la contaminacion causada por mi mismo y tambien me di cuenta q no soy el mejor cuidando el medio ambiente e ak unas cosas q los podria ayudar

Algunas personas piensan que no pueden ayudar
al Medio Ambiente, que lo que puedan hacer no es
importante; pero si cada uno hacemos lo que esté en
nuestras manos, entre todos haremos muchiiiiisimas cosas.

Consume productos ecológicos y de comercio justo, siempre que puedas.
Compra cosas que tengan pocos embalajes y envases.
Mira las etiquetas de los productos y usa los más inócuos paran el medio ambiente.
Consume productos autóctonos y de temporada

Ahorra energía: apagando las luces que no se están usando, poniendo bombillas de bajo consumo, usando la calefacción y el aire acondicionado moderadamente, usando los transportes públicos, etc,

Puedes ayudar al Medio Ambiente no contaminando el agua, la atmósfera, el mar, etc. El ruido tambien es contaminación acústica que afecta a todos.

Tomen Conciencia ATT: MARK